HISTORIA DE UNA EMPRENDEDORA SIN CABEZA

Si alguna de vosotras me pregunta que me defina como trabajadora-ilustradora, esta sería mi respuesta: ‘Me considero una emprendedora sin cabeza’.
Con ello quiero transmitir, que desde que empecé en este mundo de la ilustración, he seguido un camino, como quien dice sobre la marcha. En lugar de tener una guía lineal, la he tenido curva, a lo Dragon Khan.

Llevo trabajando cerca de 8 años.
Ha sido un largo camino. Según me venían las necesidades, me he ido formando. Y he ido cambiando de rumbo.

Y todo el esfuerzo que he realizado, ha sido sin obtener ninguna rentabilidad económica. En ese sentido, tengo que decir que lo he hecho realmente mal. En el resto de los sentidos… la verdad es que estoy orgullosa de todo lo que he hecho.

Pero trabajar, y no cobrar nada, la verdad es que no motiva mucho. Por no decir, nada de nada.

Es por eso, que muestro esta sección. Para que veáis que la imperfección existe.

Me defino como imperfecta, trabajadora, intensa, y constante. Con la cabeza en la tierra, pero el corazón en el cielo. A pesar de todos los cabezazos que me he ido dando por este camino lleno de baches y de agujeros.

Y eso sí que si…siempre ilusionada a tope. Aunque no voy a negar que suelo tener momentos en los cuales tiraría todo por la borda, y me dedicaría a no hacer nada.  

Así pues, si tenéis curiosidad, podéis ver la trayectoria que he seguido. Os muestro todas las diferentes acciones que he hecho, y comprobaréis que una misma, puede hacer todo lo que se proponga. Solo es cuestión de proponérselo y empezar a indagar. El resto sale solo. Pero con mucho esfuerzo, claro. Eso sí, con mucho esfuerzo.

Aquí tenéis mi historia. Espero que os guste.


CAPÌTULO 0: INTRODUCCIÓN.
CAPITULO 1: INICIOS. MI PRIMER CUENTO INFANTIL.
CAPÍTULO X: CÓMO HACER UN CUENTO INFANTIL.